TECNOLOGÍA

Nos enfocamos en el desarrollo e implementación de nuevas tecnologías agrícolas, brindando a los productores argentinos el mejor comienzo para sus cultivos.

A fines de 1985 Proplanta introdujo en la Argentina, inicialmente en forma experimental y de difusión, la técnica del almácigo con pan de tierra, conocido también como plantín.

En 1987 construimos una matriz para inyectar contenedores de cultivación de 160 alveolos en poliestireno expandido, la primera existente en Argentina. Desde entonces desarrollamos más de 12 modelos de contenedores con matricería propia, buscando el formato más apropiado para el desarrollo de cada especie.

En 1992 Proplanta comienza su actividad plenamente comercial, siendo el primer vivero hortícola altamente tecnificado de Sudamérica.

En 1996 Proplanta se asocia en una Joint Venture con un empresa italiana del mismo rubro, pasando a formar parte de Masterplant Group. Esto nos permitió tener una vinculación estrecha con los viveros del grupo ubicados en Italia, Turquía, California, Chile y Hungría, implementando el “know how” de punta en el mundo, mediante el uso de un software específico de producción y los permanentes viajes de capacitación de nuestros técnicos.

Hasta el 2000 la producción se dedicó exclusivamente a plantines de hortalizas. Llegando a una producción anual de 100 millones de plantines.

A partir del 2001, comenzamos con la producción de plantas aromáticas utilizando como único canal de comercialización las cadenas de hipermercados. En la actualidad llegamos a todo el territorio nacional, desde Salta hasta Ushuaia.

En el 2010, nuevamente Proplanta se posiciona con un nuevo producto de alta tecnología, introduciendo en el país el injerto en plantas hortícolas. Actualmente continuamos investigando, desarrollando y difundiendo la técnica y sus beneficios.

En el 2014 reconvertimos completamente nuestras bandejas de cultivo, de poliestireno expandido a plástico rígido reutilizables, amigables con el medio ambiente.

 

 

CONTENEDORES RÍGIDOS DE ÚLTIMA GENERACIÓN

Estamos orgullosos de nuestros nuevos contenedores en polipropileno inyectado.

Han sido diseñados por nuestro equipo técnico que ha aplicado todos los años de experiencia en este campo para perfeccionar cada detalle y obtener la máxima eficiencia, para los cultivos, para las personas y para el ambiente.

Se han desarrollado contenedores en dos modelos, de 260 y 486 alvéolos.

Beneficios de nuestros contenedores plásticos para los cultivos:

  • Los alvéolos tienen mayor volumen de sustrato, por lo que los plantines transplantados estarán mejor equipados en el período de adaptación al nuevo terreno.
  • Hay más plantas por bandeja, lo cual reduce la manipulación de los contenedores en el campo y acelera el proceso de transplante.
  • Las raíces se distribuyen mejor, están orientadas verticalmente, listas para continuar su viaje en profundidad.
  • La superficie lisa, impenetrable por raíces, tierra, agua y otros elementos, permite un fácil desmolde que conserva la integridad del pan de sustrato y del aparato radicular.
  • Entre cada uso, los contenedores son lavados y luego desinfectados con vapor de agua. Esto garantiza mayor sanidad, ya que las altas temperaturas eliminan la casi totalidad de agentes nocivos.

Beneficios de nuestros contenedores plásticos para las personas:

  • Eliminamos el uso de pilas envueltas en film streech para el transporte de plantas, cambiándolas por el uso de estanterías que se movilizan por medio de autoelevadores y carros especiales (evitando las sobrecargas para el trabajador y el posible daño en las plantas).

Beneficios de nuestros contenedores plásticos para el ambiente:

  • Eliminamos por completo el impacto ambiental de los restos de poliestireno expandido en el campo al reemplazarlo por un plástico rígido que nos permite reutilizar el contenedor muchísimas veces y además reciclar el plástico al final de su vida útil.

Actualmente utilizamos los contenedores plásticos retornables para todos nuestros cultivos hortícolas normales y en injertos.