ALBAHACA

(Ocimum basilicum)

Características Botánicas: Es una planta herbácea bianual de la familia de las Lamiaceae, junto con el romero, el tomillo y el orégano, entre otras. Se caracteriza por el alto contenido de aceites esenciales, que le otorgan el persistente aroma que se desprende al frotarla.
Según la variedad (genovesa, compacta, morada, …) las dimensiones de sus hojas son muy diferentes y su color va del verde intenso al púrpura. Puede alcanzar una altura de 60 cm. 

Cuidados: Prefiere sectores soleados, aunque en climas de verano muy calurosos es recomendable colocarla en algún lugar con sombra, suelos fértiles, permeables y húmedos.
Las temperaturas óptimas para su desarrollo son entre los 20° y los 25°C, es muy sensible a las heladas.
En invierno sugerimos colocarla en interiores, protegida del frío.
En cuanto al agua, precisa riegos abundantes pero sin generar anegamiento, pues no lo tolera.

Cosecha: Las partes a utilizar de la planta son sus hojas e inflorescencias.
La poda se realiza cortando las hojas con el pecíolo incluido, comenzando por las hojas más grandes.
Su floración se produce durante el verano, y si se desea hacer durar más la planta es necesario eliminar las inflorescencias.

Usos: La albahaca es más conocida por su papel en la cocina mediterránea, sin embargo, también se usa mucho en la cocina asiática.
Tiene un sabor fuerte, picante y dulce a la vez.
Es ideal para salsas, ensaladas, conservas, sopas, carnes, pescados, guisos, licores, embutidos cocidos. Combina muy bien con tomates, cebollas, ajo, aceitunas y prácticamente con todo.