ORÉGANO

(Origanum vulgare)

Características Botánicas: Pertenece a la familia de las Lamiaceae junto con el romero, la albahaca, la menta, entre otras, caracterizándose por el alto contenido de aceites esenciales que les otorga su persistente aroma, que desprenderá al ser frotado. Es aromática por excelencia. Es una planta herbácea perenne que puede llegar al metro de altura.

Cuidados: Se adapta a todo tipo de suelos, aunque prefiere contar con buena cantidad de materia orgánica ya sea por agregado de compost, hummus de lombriz, guano, u otros. Es importante un muy buen drenaje, para esto es aconsejable colocar piedras de distintos tamaños en el fondo de la maceta. No necesita mucha agua y prefiere los suelos más bien secos. En general, con un riego por semana es más que suficiente para evitar acumulación de agua. Dependiendo del calor en verano, se puede regar 2 a 3 veces por semana. Colocarlo a pleno sol, aunque se puede poner también en zonas de semisombra, pero el desarrollo será menor.

Cosecha: Se cortan las ramitas con sus hojas y pueden utilizarse en fresco o dejarlas secar en ramilletes, en lugares aireados y a la sombra. Siempre tener en cuenta que se deben ir aprovechando las ramitas con hojas más viejas para dejar crecer a las jóvenes ayudando esto al posterior crecimiento de la planta. En caso de querer extraer aceites esenciales, dejar que la planta florezca y en el momento que comiencen a secarse sus flores es cuando debemos recolectar las plantas para la extracción.

Usos: El orégano es una de las aromáticas más versátiles en la cocina. Combina bien con prácticamente cualquier ingrediente y además es un gran aliado para reducir la cantidad de sal en las comidas. También como infusion pueden aprovecharse sus propiedades digestivas y antiespasmódicas.